Una luz para quienes vemos el vaso medio lleno

Esta es la segunda parte de este artículo.

Miguel Naranjo es un costarricense que como parte de la UNFCC debió colaborar de forma que más de 195 países y la Unión Europea llegaran a acuerdos durante la pasada COP21 en París.

El centro de la actividad de Miguel durante la COP21 fue contribuir a que la coordinación de actividades no fallara, principalmente entre los tres actores principales: la oficina de la Secretaria Ejecutiva de la UNFCCC, la presidencia francesa de la COP21 y los grupos relevantes del secretariado de la UNFCCC.

Miguel nos cuenta sobre su experiencia e impresiones en este blog.

Preparativos intensos

Preparativos intensos

¿Fue intenso el trabajo durante la COP21? ¿Cómo era el día a día?

En general, muy intenso y más intenso hacia el final de la  COP. Típicamente era llegar en la mañana según la hora establecida por el jefe del equipo, ya que teníamos una rotación para que algunos se fueran a descansar mientras otros trabajaban. Casi siempre llegar como a las 8 de la mañana e irse a la hora que se pudiera: 9, 10 pm o 12 medianoche. Algunos colegas incluso debieron dormir algunos días en el centro de conferencias o regresar al hotel durante unas pocas horas para poder descansar y luego continuar.

La comida se hacía cuando se podía y donde se podía. Fueron casi tres semanas sin un día de descanso y sin ver el sol, dado que amanecía a las 9 am y anochecía a las 5 pm aproximadamente.

Las distancias a recorrer dentro del centro de conferencias contribuyeron al cansancio físico, pero el mental fue por mucho el más importante. Estar atento en todo momento a las últimas noticias y asegurar que la comunicación fluyera de forma inmediata y eficaz era una de las principales preocupaciones.

En este proceso de negociación asegurar que todos los involucrados están informados de lo que está ocurriendo es lo principal. Si alguien siente que se quedó por fuera o que le dieron información equivocada, todo el proceso puede venirse abajo.

¿Cómo fueron los momentos previos a la clausura y firma del acuerdo?

Los momentos previos estuvieron llenos de emoción. Principalmente anticipación y temor de que algo fallara a último momento. Como dije antes, había una energía muy positiva porque todos los participantes pusieron de su parte para llegar a una solución, pero el resultado en ningún momento estuvo garantizado. Fue una mezcla genial de tensión y emoción positiva.

En los momentos finales, con las negociaciones de último segundo cuando el plenario ya estaba listo para iniciar y decidir la adopción del acuerdo, la tensión se hizo máxima. Pero eso hizo igualmente que la adopción final fuera aún mas celebrada.

El ambiente de felicidad, alivio y esperanza por el futuro de nuestro planeta fue maravilloso. Creo que podría compararse con el triunfo de tu equipo deportivo favorito en el campeonato, pero muchísimo más profundo, porque sabes que esto es trascendental, potencialmente puede mejorar la vida de generaciones enteras.

Ojo: el acuerdo no fue firmado, fue adoptado por la COP. Ahora cada país debe ratificarlo en su parlamento y depositarlo firmado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Solo cuando suficientes países lo hayan depositado, entrará en vigor. La fecha acordada es el 2020, pero con acciones antes de eso.

Celebración en el momento de la adopción del acuerdo.

Celebración en el momento de la adopción del acuerdo.

Personalmente, ¿Qué impresiones se lleva de la COP? ¿Le hizo aprender algo, ver algo bajo una nueva luz?

La COP21 de la UNFCCC me hizo revivir la esperanza de que verdaderamente podemos lograr cosas grandes como sociedad global cuando nos lo proponemos. Es decir, que realmente podemos trabajar como una sociedad global por el bien común. A pesar de nuestras diferencias y nuestras distintas circunstancias a lo largo y ancho del mundo, diferencias que siempre seguirán presentes, podemos colaborar para alcanzar objetivos comunes.

No es necesario que todos pensemos igual o hagamos lo mismo, solo hace falta que colaboremos. Y la COP21 fue una demostración de ello. Una llamada de atención para los pesimistas y los escépticos, y una luz para los que ven el vaso medio lleno.

Miguel Naranjo continúa su relato aquí

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