Tristes coincidencias

Marco Quesada, Director de Conservación Internacional en Costa Rica

El día de ayer sucedió un accidente en el Golfo de Nicoya: 180 toneladas de nitrato de amonio cayeron al mar al hundirse la barcaza que los transportaría a tierra, a las instalaciones de Fertica. El nitrato de amonio es una sal soluble en agua usada con frecuencia como fertilizante agrícola. Bajo ciertas circunstancias, esta sustancia puede ser explosiva y medidas especiales se deben tomar en su transporte y almacenamiento.

Al momento del derrame, Marco Quesada volvía de una gira por el Golfo de Nicoya.

Al momento del derrame, Marco Quesada volvía de una gira por el Golfo de Nicoya.

El Golfo de Nicoya es el mayor estuario del país, y el más productivo. Es relativamente poco profundo, sus aguas bien mezcladas y está rodeado de manglares y playas fangosas. La circulación de larvas de peces y camarones en el Golfo es complejo y depende de las mareas y de las descargas de los ríos que entran al estuario.

A pesar de que miles de familias subsisten a partir de la pesca y de que el sistema tiene probablemente décadas de ser sobre pescado, hasta ahora el INCOPESCA no ha tomado medidas efectivas para su manejo sostenible. 

En este momento la Comisión Nacional de Emergencias solo ha compartido un escueto comunicado en que se delimita un área dentro del golfo, área que parece limitada considerando el flujo de corrientes. Para este fin de semana, de hecho, el CIMAR advirtió sobre condiciones de fuerte oleaje.
Aquí notamos una lamentable coincidencia. Hace algunos meses, un catamarán con turistas se hundió también en Puntarenas en una fecha para la que se había pronosticado fuerte oleaje. Así las cosas, nos preguntamos si la barcaza hundida tomó previsiones para enfrentar estas condiciones.
¿Porqué, si se dan alertas preventivas sobre fuerte oleaje, se han dado dos emergencias lamentables en pocos meses? ¿De qué sirve la información si no se usa? También nos preguntamos si ante la descarga de este tipo de materiales, en zonas biológicamente sensibles y altamente pobladas, existe un protocolo para la atención de emergencias asociadas a accidentes con cargas químicas peligrosas. De ser así, ¿quienes son las instituciones responsables de vigilar por su aplicación?
El transporte de materiales peligrosos en el mar, como el nitrato de amonio, es regulado internacionalmente por la Organización Marítima Internacional (OMI), en particular por los convenios SOLAS (sobre la seguridad de la vida en el mar) y MARPOL (sobre contaminación marina). Nuestro país no ha ratificado el Acuerdo SOLAS de 1996 ni la convención MARPOL o ninguno de sus anexos. Revisando el Plan Nacional para la Gestión del Riesgo, no encontramos menciones concretas sobre temas marinos o costeros. Entendiendo que este plan es un documento marco, esperamos que existan en nuestro país instrumentos actualizados y efectivos para prevenir y atender este tipo de emergencias.
Veremos que pasa, pero lamentamos mucho el que esta emergencia no se haya prevenido.
Lea más sobre lo ocurrido aquí.
Miles de familias viven de la pesca pero el golfo tiene décadas de ser sobre pescado

Miles de familias viven de la pesca pero el golfo tiene décadas de ser sobre pescado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.