Trabajando con manglares y carbono azul en América Central

 

Escrito por Miguel Cifuentes, Programa Cambio Climático y Cuencas CATIE
Miguel Cifuentes trabajando en los bosques de mangle de América Central

Miguel Cifuentes trabajando en los bosques de mangle de América Central

Empecé a trabajar con manglares y carbono azul en el 2012 después de escuchar sobre una reunión en este tema en Indonesia. Sabía que no se había realizado ningún trabajo similar en América Central y reconocí el enorme potencial no explotado que tienen los manglares en la región, asegurando servicios ecosistémicos, proveyendo mitigación y adaptación ante el cambio climático, y apoyando el desarrollo de las comunidades costeras locales. Este tipo de “ganancia cuádruple” simultánea solo se da en los bosques de manglar; uno de los motivos por los que trabajar con ellos es tan interesante y gratificante. A pesar de su increíble importancia, parece que los hemos dejado en un “limbo”: han sido ignorados por biólogos terrestres e ingenieros forestales, esquivados por biólogos marinos, los hemos dejado para ser degradados, sobre explotados y agotados para promover otros usos de la tierra “más productivos”.

Navegando entre manglares

Navegando entre manglares

El inicio

Con financiamiento de la agencia de cooperación alemana GIZ uní un equipo de investigación de CATIE para calcular la cantidad de carbono almacenado en el Humedal Nacional Térraba-Sierpe en Costa Rica. Ese fue el primer estudio de su tipo en América Central y el Caribe. Desde entonces, he expandido nuestro trabajo a Panamá, El Salvador, y Honduras, gracias a financiamiento de Conservación Internacional y el Programa Regional de Cambio Climático deUSAID. Ha sido una oportunidad emocionante para explorar nuevos métodos, concretar colaboraciones valiosas con otros científicos alrededor del mundo, liderar el desarrollo de capacidades locales y plantear las ideas iniciales y la base para lo que espero sea algún día una red vibrante de científicos, profesionales, políticos, mecanismos de financiamiento y gente local alrededor del carbono azul.

Gracias a este creciente cuerpo de trabajo, ahora sabemos que la pérdida de unas pocas miles de hectáreas de estos ecosistemas puede representar cerca de un tercio de las emisiones de CO2 de un solo país. Estos alucinantes resultados todavía necesitan ser incluídos en la contabilidad nacional de emisiones de la mayoría de los países y ser tomados en cuenta en los procesos de creación de políticas, pero estamos trabajando de cerca con los gobiernos de Costa Rica, El Salvador y Honduras para lograrlo. Además necesitamos diseñar, promover e implementar rápidamente acciones para restaurar estos ecosistemas, al tiempo que fortalecemos las fuentes de ingreso y desarrollo locales. ¡Aún queda mucho trabajo por hacer!

El trabajo con manglares es demandante física y mentalmente

El trabajo con manglares es demandante física y mentalmente

Una locura especial

En una ocasión escuché que se necesita un “tipo de locura especial” para trabajar con manglares. Creo que eso es en parte cierto, porque trabajar con manglares presenta muchos retos que no son evidentes cuando se trabaja en bosques terrestres. El trabajo de campo puede ser agotador físicamente y muy demandante a nivel mental. Largas horas en el campo, más picaduras de mosquito de las que uno podría imaginar, lodo hasta las rodillas (o más), tormentas eléctricas ocasionales mientras se navega por aguas abiertas, y muchas otras características del trabajo con manglar que nos mantienen alerta.

Las gratificaciones, sin embargo, superan con mucho a los retos. La belleza de los ecosistemas marino costeros no tiene igual. La magnitud del océano, las aguas claras, la belleza del mismo bosque de manglar (su tranquilidad, el hecho de que prospere donde ninguna otra planta puede sobrevivir, su fauna única, etc) y los atardeceres más hermosos que se pueden observar, por mencionar algunas. Aún más importante, trabajar en algo que puede beneficiar directamente a las comunidades costeras locales, que generalmente se encuentran entre las más empobrecidas y marginales en nuestros países, revitaliza nuestro compromiso con la investigación ecológica aplicada y la conservación tropical.

Les invito de todo corazón a unirse a nuestra iniciativa de investigación y desarrollo de políticas en América Central, el Caribe y otros lugares alrededor del mundo. ¡Visiten un bosque de manglar y les aseguro que van a querer volver!

 

¡Los atardeceres hacen que todo valga la pena!

¡Los atardeceres hacen que todo valga la pena!

 

Un comentario en “Trabajando con manglares y carbono azul en América Central

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