Sin reglas todo se vale

El jueves pasado el catamarán Eco Quest se hundió tras zarpar de Playa Herradura. Tres personas murieron y más de un centenar corrió el mismo riesgo. Varios días han pasado desde entonces y este penoso incidente comienza a convertirse rápidamente en poco más que un recuerdo. La rutina se ha restablecido.

Quizás ha sido la desidia propia de la rutina la que ha provocado que un proyecto de ley cuyo objetivo es velar por la seguridad de la navegación y de la vida humana en el mar, y que fue presentado desde julio del 2012, aún no haya sido aprobado. La Propuesta de Ley de Navegación Acuática ha estado juntando polvo en la Asamblea Legislativa durante más de dos años. 

Sería un error permitir que la rutina nos haga olvidar que nuestro país aún no cuenta con una Ley de Navegación Acuática.

Toda embarcación nacional debería someterse a una ley y un control, como lo hacemos nosotros con nuestros vehículos

Actualmente no existen requisitos para ser capitán de barco ni para obtener una licencia de navegación, esto aumenta el riesgo de accidentes y favorece actividades de pesca ilegal. Embarcaciones costarricenses han sido

La enorme Zona Económica Exclusiva de Costa Rica

 encontradas pescando en las aguas de Panamá, Colombia y Ecuador, por ejemplo. Eso viola normas internacionales, pero no nacionales porque no las hay.

Embarcaciones que no deberían alejarse más que unas cuantas millas de la costa viajan continuamente hasta el Parque Nacional Isla del Coco (a 550km) poniendo en peligro a su tripulación al tiempo que roban los recursos marinos de todos los costarricenses.

En nuestro país cada capitán tiene la potestad de decidir navegar en condiciones climáticas adversas.

Tras el hundimiento del Eco Quest, la Fiscalía de Garabito anunció que determinaría si existió o no negligencia por parte del capitán de la embarcación. Lo que sí es negligente es vivir en un país sin Ley de Navegación Acuática, el equivalente a conducir por nuestras calles sin una Ley de Tránsito. 

Costa Rica es 10 veces más grande en el mar que en la tierra. Es hora de que honremos este hecho y tomemos responsabilidad. No podemos continuar sin una Ley de Navegación Acuática.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.