Playas plásticas de Costa Rica

Escrito por Jacquelyn Burmeister, estudiante estadounidense de biología
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La naturaleza no puede absorber todo lo que desechamos en ella, por más que lo intente

Desde que era pequeña, siempre había querido visitar Costa Rica.  Me contaron de las maravillas de su naturaleza, como sus playas encantadoras, su selva imponente, y sus volcanes majestuosos. Esos fueron los motivos que generaron mi interés por esta tierra. Cuando pasaron los años, ya inmersa en mi carrera de Biología, tuve conocimiento de los esfuerzos ambientales y de conservación en los manglares, las tortugas, la neutralidad de carbono, que realizan en Costa Rica. Ese fue el factor decisivo para proponerme visitar su hermoso país, que tiene de todo, y que lo protege, siendo modelo para el mundo.

Sueño con Costa Rica

Sueños de la costa me impulsaron estudiar biología en la universidad, y aguantar tres semestres difíciles de español.  Después tuve la oportunidad de viajar mucho, trabajando en varios países latinos como Honduras, Perú, Ecuador, en proyectos comunitarios e investigaciones biológicas diversas.  Pasé mucho tiempo en zonas de playas, selva y montaña, pero aún no en Costa Rica.

Una pasantía con Conservación Internacional me dio la oportunidad de estar en el país que me interesó desde pequeña. Me combinó la ciencia con la aventura, muestrear residuos plásticos en las playas más protegidas y utilizadas del país, con el fin de establecer una línea base de la contribución de los pobladores locales al problema de plásticos marinos. Mi sueño se estaba realizando.

Bueno, las playas de áreas protegidas de la Pacífica eran tan espectaculares como me había imaginado. Manejaba por bosques en calles de tierra para visitar a Playa Naranjo, Zapotal, Carmaronal, Cuevas, Manuel Antonio y Uvitas y eran increíbles.  Por un momento todo se alineó con la imagen que tenía de pequeña: un paraíso en la tierra.

Sueños y realidades

Pero también visité a playas urbanas, como Playas del Coco, Sámara, Puntarenas, Tárcoles, Cocal y Jacó.  No sorprendería a ningún tico escuchar que hubo contaminación.  Jeringas, llantas, zapatos, botellas de agua, botellas de Cacique mezclados en la arena.  Crucé la bonita Bahía de Nicoya, con islas verdes en mi alrededor,  y topé con la ingrata sorpresa de un paisaje donde resalta la basura esparcida en el agua.  Y no entendí.  ¿Cómo puede ser así la Costa Rica de la que me hablaron?

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Jacquelyn encontró desechos plásticos en cada playa que visitó.

Tal vez yo tenía una idea preconcebida  de Costa Rica como un país con mínimos problemas en el tema de contaminación.  La verdad, yo debería haberlo sospechado ¡de hecho me contrataron para medir plásticos marinos!  Pero me hizo darme de que cada país tiene su realidad.  El desarrollo está alcanzando a todo el mundo, ¿qué se puede hacer?

La vida real

Bueno, examinando de una manera más objetiva lo que experimenté en mi pasantía, creo que los ticos están ya en marcha para mejorar el tema. Después de ver las playas, tuve la oportunidad de hablar con empleados de municipalidades, directores de ONGs, y pobladores de las diversas comunidades; la mayoría reconoció el problema de contaminación, las amenazas, y lo más importante que ya estaban tomando las acciones de controlar este problema. Para claro ejemplo, las playas ya recuperadas y protegidas, que solo con verlas nos motivan a seguir uniendo fuerzas y decir sí se puede.

Fue muy grato ver los esfuerzos de los programas de Bandera Azul y la Certificación de Turismo Sostenible.  Son incentivos del estado para comunidades y negocios, para cuidar más al medio ambiente. Los grupos de apoyo que persiguen estas certificaciones han colaborado mucho con el gobierno para separar residuos, y limpiar playas.  Y estos eran solo unos de los esfuerzos del país que aplaudo y apoyo.

Llegó el momento triste que tuve que despedirme de la Costa Rica, de la que al fin quede encantada. Costa Rica es un lugar que siente la presión del desarrollo como todos.  Pero conocí mucha gente buena con la mentalidad, la innovación y la energía necesarias para seguir luchando. 

Gracias por la oportunidad.  Lo pasé bien y volvería mañana. 

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