COP21: poner de acuerdo a la familia

Miguel Naranjo es costarricense, ingeniero químico, y trabaja en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Esta Convención es un acuerdo entre prácticamente todos los países del mundo para evitar una alteración peligrosa del clima debido a las actividades humanas. El secretariado da seguimiento a los compromisos de los países, reporta sobre los avances y organiza actividades y las negociaciones, en coordinación con y bajo mandato de los países firmantes de la Convención.

La agenda de Miguel, previa a la COP21 celebrada en diciembre pasado en París, fue intensa. Pero una vez que viajó a Francia, y durante tres semanas, la presión realmente subió. Durante los próximos tres artículos de nuestro blog, conversamos con Miguel para aprender sobre el cambio climático, su experiencia en la COP21, y los resultados de esta.

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¿Cuánto se ha calentado el planeta? ¿Por qué no debería sobrepasar 2 grados?

Las estimaciones más aceptadas indican que el planeta se ha calentado en promedio 0.8 grados Celsius desde el inicio de la era industrial, aproximadamente en 1750. Eso no significa que todo el planeta se haya calentado de forma uniforme. Algunas zonas se han calentado mucho más que eso y otras se han enfriado un poco. Sin embargo, la temperatura promedio global ha aumentado en esa cantidad.

Los dos grados Celsius que se han establecido como objetivo para el calentamiento máximo promedio del planeta se basan en estimaciones hechas por científicos alrededor del mundo, en particular el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC en ingles). Según esas estimaciones, sobrepasar 2 grados Celsius de calentamiento sobre el nivel pre-industrial representaría serios peligros para la continuación de las actividades humanas tal como existen hoy, una amenaza importante a nuestra forma de vida y potencialmente a nuestra sociedad misma.

Otra costarricense, Christiana Figueres, líder del cambio hacia un mundo más sostenible.

Otra costarricense, Christiana Figueres, líder del cambio hacia un mundo más sostenible.

¿Cuáles eran los principales objetivos de cara a la COP21?

El objetivo primordial era lograr un acuerdo vinculante para todos los países del mundo, en el cual se estableciera claramente que nuestro objetivo como sociedad global es reducir las emisiones de GEI por el bien común. Eso suena muy lógico y algo que todos querrían hacer. Y así es, en principio.

Sin embargo, la reducción de emisiones de GEI implica un cambio radical en nuestra economía, en nuestros sistemas productivos y en las relaciones internacionales. Por tanto, aunque el objetivo es claro y loable, las implicaciones del cambio enfrentan a muchos intereses creados y llevan a difíciles negociaciones.

Todos sabemos lo difícil que puede ser poner de acuerdo a 4 o 5 miembros de nuestra familia o de nuestros amigos para salir todos a comer o de paseo. Cada quien tiene sus preferencias, su agenda, sus intereses y la discusión puede ser complicada antes de llegar a una decisión. ¡Ahora imaginemos poner de acuerdo a 195 países y la Unión Europea con respecto al desarrollo futuro de su economía y posiblemente de su sociedad completa! Y todos deben estar de acuerdo. Ni uno solo puede tener objeciones. La tarea es sencillamente titánica.

¿Cómo se sentía el ambiente? ¿Creían posible lograr sus objetivos?

El ambiente siempre fue positivo, a pesar del nerviosismo natural por la complejidad de la tarea, que ya había enfrentado problemas en 2009 en Copenhague. Teníamos mucho optimismo de que se lograría un acuerdo porque se dieron multiples señales positivas antes de la COP21.

Por ejemplo, Estados Unidos llegó a un acuerdo de cooperación en materia de cambio climático con China; India aceptó que contribuiría a la acción global; multiples autoridades sub-nacionales adoptaron compromisos voluntariamente; muchísimas empresas privadas se comprometieron a colaborar de varias maneras; muchos inversionistas prometieron sacar sus valores de las industrias petrolera y de carbón; la mayoría de los países enviaron sus contribuciones nacionalmente determinadas; la sociedad civil estaba plenamente involucrada; etc.

Así que había mucha energía positiva y confianza en que se lograría un acuerdo. Pero también existían preguntas sobre si el acuerdo seria lo suficientemente fuerte como para cambiar el rumbo de nuestro desarrollo global.

Miguel contínua su relato aquí.

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