La Isla de los Tiburones

ESCRITO POR MÓNICA NARANJO

¡Tiburón!

Esta es la primera vez que el PhD. e investigador del CIMAR-UCR, Mario Espinoza visita el Parque Nacional Isla del Coco. Tomando en cuenta que se ha dedicado a estudiar tiburones durante los últimos 10 años, visitar un lugar conocido como la isla de los tiburones tiene un gusto especial para él.

Tan pronto cayó el ancla en Bahía Chatham, Mario terminó de preparar sus cámaras. Cinco de ellas fueron colocadas en el fondo marino en distintos puntos alrededor de la isla, y una fue descargada desde la proa del barco a la espera de los depredadores tope, que por supuesto no decepcionaron.

El funcionamiento de estos instrumentos es muy simple: una red colocada en el extremo de un brazo de PVC es rellenada con carnada, mientras una cámara graba sin pausa para documentar cuáles especies son atraídas y de qué forma interactúan con sus contenidos.

 

Trampa_Mario

Mario aprendió esta técnica en Australia, donde trabajó con los tiburones de la Gran Barrera de Coral de Australia por cuatro años. Datos recolectados por él fueron sumados a otros producidos por investigaciones previas para crear una imagen de lo ocurrido con las especies de depredadores en esta zona durante un período de 10 años. La recuperación de las poblaciones de tiburones tras el incremento del área protegida de un 5 a un 33% en el 2004 fue uno de sus principales hallazgos.

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Nuestra Costa Rica submarina es simplemente increíble

Escrito por Eva Salas, bióloga marina

Somos un país chiquitito, pero gracias a la Isla del Coco nuestro territorio es muy grande y es 90% mar. Quién sabe que hay allá por descubrir en los montes submarinos de los cuales forma parte nuestra Isla del Coco, o la fosa de más de 3 mil metros de profundidad donde se hunde la placa Cocos bajo la Caribe. Nuestro pequeño país tiene al menos 3.5% de la biodiversidad marina del mundo… ¡eso es mucho!

Tenemos una gran suerte, ¡no es cualquier país el que tiene el océano Pacífico y el mar Caribe tan cerquita! Esos dos cuerpos de agua se separaron hace más de 3 millones de años, por lo que si uno se asoma con una máscara y un snorkel a ver que hay, se topa con dos universos completamente distintos. Los peces se parecen mucho, pero hay algunas diferencias en los colores. Los corales, nada que ver los del Caribe con los del Pacífico. Es de maravillarse, ¿cómo llegaron allá, cómo evolucionaron estas especies?

Los corales que habitan el océano Pacífico (Izq.), son muy distintos de los del mar Caribe (Der.).

Los corales que habitan el océano Pacífico (Izq.), son muy distintos de los del mar Caribe (Der.).

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Un paso hacia la preservación de los tiburones

Escrito por Marco Quesada, Director Conservación Internacional Costa Rica

La semana pasada, en la reunión del grupo de países signatarios del Memorando de Entendimiento (MdE) para la Conservación de Tiburones Migratorios, los países aprobaron incorporar veintidós especies marinas, incluyendo peces sierra, mantarrayas y varias especies de tiburones, dentro de la lista que la Convención de Especies Migratorias (CMS) busca proteger.

¿Proteger de qué?

Se estima que a nivel global se matan entre 63 y 273 millones de tiburones anualmente.

Se estima que a nivel global se matan entre 63 y 273 millones de tiburones anualmente.

Pues de nosotros, del hombre. Nosotros mismos somos la amenaza que empuja cada vez más a estas especies hacia abundancias tan bajas que las amenaza como especie. De no tomarse medidas, algunas de estas especies podrían eventualmente llegar a desaparecer. Sigue leyendo

Un momento definitorio

ESCRITO POR MARIO ESPINOZA, BIÓLOGO MARINO, PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA.

Actualmente, los temas de la exportación de aletas de tiburón, y sobre todo, de la comercialización de especies de tiburón martillo, han sido los focos de atención de muchos, incluyendo al sector pesquero, el gobierno, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y el pueblo costarricense.

La aletas de tiburón son muy apetecidas en el mercado asiático. Foto por Jeff Litton

La aletas de tiburón son muy apetecidas en el mercado asiático. Foto por Jeff Litton

Las aletas de los tiburones tienen un valor muy alto en el mercado asiático, y esto ha llevado a actividades de pesca ilegal en detrimento de varias especies como los tiburones martillo. La razón es muy sencilla, el precio de las aletas es más alto que el de la carne. Por lo tanto, algunos pescadores optan por la ruta fácil (pero ilegal) de cortar y retener solo las aletas para tener más espacio en sus embarcaciones, y de este modo generar una mayor riqueza. Esta actividad ha sido completamente prohibida en muchos países, y Costa Rica no es la excepción.  Sin embargo, no solo continúa dándose el aleteo del tiburón en nuestras aguas, si no que además la falta de controles en la descarga hace que no sepamos de qué especie se trata. Esto pese a todas las regulaciones existentes y convenios de los que Costa Rica forma parte. Sigue leyendo

Vale más un tiburón vivo que muerto

Escrito por Mario Espinoza, Biólogo Marino, Profesor de la Universidad de Costa Rica.

Los tiburones constituyen un grupo de depredadores sumamente exitoso, y muchas especies juegan un papel muy importante en los ecosistemas marinos. Por ejemplo, los tiburones más grandes pueden controlar la abundancia y distribución de especies de menor tamaño, regulando así la diversidad y manteniendo la salud de los ecosistemas marinos.

Los tiburones pueden ser una fuente de ingreso a través del ecoturismo. Foto por Sijmon de Waal

Los tiburones pueden ser una fuente de ingreso a través del ecoturismo. Foto por Sijmon de Waal

Además, en varias regiones del mundo se ha demostrado que algunas especies de tiburones pueden incentivar la economía local a través de actividades de ecoturismo. Por lo tanto, el valor real de los tiburones va mucho más allá de la comercialización de su carne y/o aletas, por ejemplo, se estima que las actividades de ecoturismo en torno a los tiburones pueden generar más de 314 millones de dólares por año en el mundo. Esto ha llevado a pensar que, tanto desde un punto de vista ecológico como económico, vale más un tiburón vivo que un tiburón muerto. Sigue leyendo