Va de nuevo

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ESCRITO POR MÓNICA NARANJO

Una vez más, el 04 de diciembre del 2016, una delegación científica zarpó rumbo al Parque Nacional Isla del Coco. Dieciocho expertos salieron desde Puntarenas para dar continuidad al trabajo que Conservación Internacional ha apoyado en este sitio Patrimonio de la Humanidad durante los últimos 12 años. En un proyecto desarrollado en conjunto con el CIMAR de la Universidad de Costa Rica, científicos especializados en diversos campos de la biología marina se han dedicado a evaluar el estado de salud de los ecosistemas submarinos de la isla.

Treinta y seis horas son necesarias para llegar hasta ella, y aunque la planificación de la expedición había iniciado varios meses atrás, la travesía fue dedicada a la finalización de los preparativos. Todos los integrantes recibieron instrucciones de seguridad, se informaron sobre los protocolos de trabajo, prepararon sus equipos de buceo y se familiarizaron con la embarcación y su tripulación.

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En vez de recolectar conchas, recolectemos basura.

Escrito por Viviana Araya Gamboa, artista costarricense de Pez Cocinado

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AMO el inmenso mar, pero principalmente esos pequeños detalles que lo habitan, ¿¿por qué?? No lo sé, nada más entiendo que estar ahí me hace demasiado feliz. Usualmente criticamos a los barcos camaroneros, a los pescadores, pero desde casa, desde donde estemos, podemos también generar un gran impacto sobre toooda esa vida, ¿¿¡¡qué tan responsables somos de nuestra basura!!?? La cual con la ayuda de la lluvia, el viento y algunos por irresponsables, somos participes de apagar parte de los colores y detalles que viven en todo ese azul. Sigue leyendo

Nuestra Costa Rica submarina es simplemente increíble

Escrito por Eva Salas, bióloga marina

Somos un país chiquitito, pero gracias a la Isla del Coco nuestro territorio es muy grande y es 90% mar. Quién sabe que hay allá por descubrir en los montes submarinos de los cuales forma parte nuestra Isla del Coco, o la fosa de más de 3 mil metros de profundidad donde se hunde la placa Cocos bajo la Caribe. Nuestro pequeño país tiene al menos 3.5% de la biodiversidad marina del mundo… ¡eso es mucho!

Tenemos una gran suerte, ¡no es cualquier país el que tiene el océano Pacífico y el mar Caribe tan cerquita! Esos dos cuerpos de agua se separaron hace más de 3 millones de años, por lo que si uno se asoma con una máscara y un snorkel a ver que hay, se topa con dos universos completamente distintos. Los peces se parecen mucho, pero hay algunas diferencias en los colores. Los corales, nada que ver los del Caribe con los del Pacífico. Es de maravillarse, ¿cómo llegaron allá, cómo evolucionaron estas especies?

Los corales que habitan el océano Pacífico (Izq.), son muy distintos de los del mar Caribe (Der.).

Los corales que habitan el océano Pacífico (Izq.), son muy distintos de los del mar Caribe (Der.).

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En un barco camaronero

Escrito por Silvia Echeverría, Bióloga Marina

Quizás sean pocas las personas que han tenido la oportunidad de subirse a un barco camaronero. Así que lo primero es saber que estas embarcaciones no tienen nada que ver con un yate turístico, ni con un paseo en lancha.

La vida en el barco tiene un aire distinto y la dinámica es única. Los pescadores son un equipo, funcionan articuladamente y cada uno tiene un rol. Claro que yo probablemente me perdí de la dinámica real, por dos motivos, primero, porque pasaba la mitad del tiempo dormida por efecto de las pastillas para el mareo (y la otra mitad vomitando), y segundo, porque siendo mujer y bióloga investigadora a bordo, los muchachos se presentaban lo más corteses y educados que podían, olvidándose de bromas groseras o hasta cuidando su vocabulario. Sigue leyendo

Zompopas y peces

Escrito por Marco Quesada, Director de Conservación Internacional Costa Rica

Siempre me ha sorprendido la inmensa capacidad que tenemos para adaptarnos y acostumbrarnos a lo que nos rodea. Recuerdo que cuando era niño, ver hormigas en mi vecindario era lo más normal. Entre las varias especies de hormigas que habitaban mi vecindario, estaban las zompopas. Me acostumbré a verlas caminar en largas filas, cargando enormes pedazos de hoja y ver las plantas desaparecer de un día para otro. Muchos años después, trabajando como guía de turismo, me sorprendió un día ver a un grupo de turistas detenerse por 10 minutos a para ver una línea de zompopas que atravesaba el bosque y que yo mismo ignoré porque olvidé que lo normal para mí puede ser en realidad, algo especial.

Es algo que he continuado viendo a través de mi vida. Dejamos de notar cosas y comportamientos, buenos y malos, que nos rodean. Estamos acostumbrados a la belleza de nuestras montañas y de nuestras playas, por ejemplo. A bañarnos en un mar limpio y a comer mariscos de vez en cuando. Sigue leyendo